Catequesis prebautismal

El Bautismo es una fiesta, es la fiesta de la vida nueva, de esa vida plena que todos queremos vivir.

Es la vida nueva de Hijos de Dios. Esta vida nueva es un regalo, es un don, que llega a nosotros a través del Bautismo. Jesús, el Hijo de Dios, el Resucitado nos la aseguró para cada uno de nosotros y quiere que esta vida llegue a todos los hombres. El Hijo de Dios; el Dios hecho hombre nos trajo la vida, y, a partir del Bautismo, somos nosotros, en nombre de Jesús, enviados a ser cauce de vida para los demás
En el Bautismo, el agua es fuente de vida eterna, la luz es Jesús que ilumina nuestras vidas y nos muestra el camino. El santo crisma nos marca para siempre como hijos de Dios. A partir de ese momento somos sus hijos adoptivos.
Este sacramento es la puerta de entrada, y, a partir de el, comenzamos a ser hijos de Dios, hermanos en Jesús, hermanos entre nosotros y a ser parte de la Iglesia.
Considerando lo importancia de este sacramento y para vivirlo como una verdadera fiesta llena de alegría, pero con profundo sentimiento, es que realizamos previamente un encuentro con los padres y padrinos, donde compartimos sentimientos y recordamos el significado de cada gesto que se realizan durante la celebración.
También resaltamos el compromiso que adquieren padres y padrinos al acercarse a buscar esta nueva vida para quien se bautiza, cómo cuidar y hacer crecer el amor de Dios en su corazón de manera sencilla, cotidiana y desde muy pequeño.
Estos encuentros los estamos realizando por zoom para facilitar horarios de coincidencia, en forma individual con cada familia grupal. 
A los catequistas nos complace muchísimo encontrarnos cada día con diferentes realidades de cada familia y compartir con ellos la alegría de esta NUEVA VIDA de hijos de DIOS.